11 Enero 1920 - 31 Mayo 2008





lunes, 11 de enero de 2010

LA RISA HUERFANA -capítulo 33-

Siempre esperando un cambio del destino: la seguridad económica. Amable, dispuesta a tener algo en la mesa para compartir. Hacedora de su propio vestuario. Muchas veces perseguida por su imaginación encontraba posibles traiciones, porque su hipersensibilidad le jugaba malas pasadas. Rodeada de personas que la amaban, trataba de alejarlas para que la reclamaran. Dispuesta a adoptar y a que la protejan. Arisca y afectuosa. Tan compradora de cosas superfluas, como aferrada al monedero. Siempre supo que puertas tocar pero, orgullosa, muchas veces se pegó la vuelta en el palier. Con su intuición y amplitud de criterio, podía desmenuzar cualquier problema, buscar el consuelo y la solución o “terapia de grupo”, como ella decía. Sus propios conflicto, sin embargo, constituían verdaderos cuellos de botella. Rumiadora, juntadora de enconos. Confundía a los compañeros del trabajo con las amistades, un cóctel que en “el ambiente” no prospera. Capaz de salir a la calle con un camisón raído o envuelta en lentejuelas. Una dama que se creía machona. Buscando el equilibrio persistía en el pasado de sus primeros años. Independiente de su familia no hacia otra cosa que pensar en ellos. Temerosa del público, rara vez se exponía a la crítica, tal vez porque era una artista por necesidad. Conservadora y zafada, rebelde de los horarios, las rutinas, los textos de memoria, competitiva y ciclotímica. Una monologuista que necesitaba dialogar. Celosa a más no poder, controladora de sus afectos, inventora de su propio mundo. Tierna, extravagante y formal. Desconfiada de las mujeres y compinche de las mariquitas. Aferrada a la pollera de su madre, paseaba sus tristezas por las calles de Constitución. Desde los telos vahos de perfumes baratos la inundaban, saludada por comparsas de travestis, mercachifles y gigolós. Se hundía entre el humo de los bondis, marquesina de guiños y aceleres. Las putas aplaudían a su paso con lágrimas de strass. Le gritaban los borrachos de la plaza; las campanas de la iglesia no paraban de tocar. Desapareció para siempre en la boca de los subtes en busca de su eterno enamorado. Y yo, huérfano adoptado de su risa, quisiera visitarla una vez más. FIN

11 comentarios:

  1. Tengo que confesarle que este final me ha emocionado mucho. Seguiré leyendo algunos episodios que aún me faltan. Pregunto ¿va a publicar un libro con esto?.
    Le saludo agradecida
    Mabel Rosales de Rivera

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  2. Es un maravilloso homenaje a una grande de la escena nacional!!!!. Carlos Garcia

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  3. GRANDIOSO RECUERDO PARA TANTA GENTE . GRATIFICA, DIVIERTE Y ALGUNA LAGRIMA -POR QUE NO DECIRLO- NOS PROVOCA .
    UN CARIÑO DESDE SANTA FE.
    MARTHA

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  4. Excelente final, muy emocional. Seguramente Nelly desde el cielo lo leyó y lloró emocionada.
    Aquí queda registrado un merecido homenaje a la Última Cómica.
    Gracias, Ricardo, por toda tu dedicación.
    Un abrazo grande.

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  5. RESPUESTAS:
    A Mabel: Le agradezco mucho su mensaje. En cuanto al libro siempre estuvo esa posibilidad. El tiempo dirá. Saludos.

    A Carlos: Esa era la idea, gracias por su contacto.

    A Martha: Gracias por sus conceptos.Un cariño para usted.

    A Daniel: Un abrazo, gracias por tu apoyo. Queda pendiente un café en Mardel.

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  6. SEÑOR GARCIA PICO LO FELICITO POR ESTA INICIATIBA FUI UNA GRAN ADMIRADORA DE LA SEÑORA LAINES SE MERECE ESTE HJOMENAJE Y MUCHOS MAS SALUDOS A USTED DESDE SANTA FE = BERTA

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  7. Emotivo texto, felicitaciones. ¿Qué mejor homenaje que uno salido del corazón? Mis respetos, a usted y a ella, a quien admiré mucho.

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  8. Respondo a Berta:
    Muy amable por sus comentarios, por lo visto Nelly ha dejado un buen recuerdo en muchas personas. La saludo afectuosamente.

    Respondo a baron Samedi:
    Es verdad, lo que sale del corazón no se anuda en la garganta.Gracias, un abrazo.

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  9. Una lástima que ya no escriba mas sobre Nelly, en un par de días termino de leer todo el blog...
    espero novedades.Saludos Marcos

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  10. Marcos: Todas las historias que uno conoce tienen su fin, a medida que vaya recordando detalles los incorporaré. NO se preocupe, hay personas que la conocieron que están dispuestas a contar sus anécdotas. Saludos a usted.

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  11. Me emocioné sobremanera con este final y me divertí horrores con tamañas anécdotas. Esto merece quedar también en un libro. Felicitaciones. Luis Angel Pedreira

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