Nelly Láinez, fue una actriz cómica nacida en Buenos Aires el 11 de enero de 1920.
Tuvo destacada participación en cine, radio y televisión.
En este blog, que es un homenaje a su talento natural, simpatía y desparpajo, encontrarás divertidas anécdotas de su vida personal y partes de su historia artística.
Nelly falleció el 30 de mayo de 2008, pero su recuerdo perdura en miles de argentinos.
Este año de 2020 se cumplen 100 años de su nacimiento.










sábado, 31 de octubre de 2009

UN DISEÑO PERRO -capítulo17-



La Láinez, trabajó muchísimo en radio, cine y televisión. El teatro la estresaba demasiado, decía que había que estar encerrado en el sótano tres horas para aparecer diez minutos. La vez que aceptó la oferta de Sofovich para trabajar en una revista con Nélida Roca y Susana Giménez la sacaron descompensada y en ambulancia.
No obstante los productores insistían en contratarla.
Una vez uno quería hablarle y se encontraron en la casa de ella.
El tipo era un verdadero dandy: guantes, sombrero, pañuelo de seda al cuello.
En cuanto sonó el portero eléctrico, el Micky no paró de ladrar y cuando lo vió casi se lo come crudo: parecía que el tipo no era de su tipo.
Después de un buen rato, el hombre tomó su sombrero de arriba de una silla y quedó espantado
-¡Micky! ¿por qué le comiste el ala al sombrero del señor?
Ofendida porque el perro no respondía se deshizo en disculpas y agregó:”Si me permite se lo arreglo, porque mi padre vendía sombreros en Congreso, éramos expertos en eso”
Empuñó la tijera de sastre y empezó a hacer desastre.
Tijereteaba la parte buena del ala y emprolijaba las mordidas, dale que te dale.
Cuando terminó y como si hubiese hecho un diseño, le dijo al pelado: “Venga, pase al espejo que se lo pruebo”.
El tipo, mudo.
-¿Y, que me dice, que le parece?
- ¿Qué parezco? ¡parezco un torero!


foto- Los diseñadores de Sombreros
posan para Figurín Temporada -

"MIS AMNESIAS...": Evita -capítulo 16-




"....... La gente cree que mis recuerdos son de personajes importantes, y algunos de hecho lo son. Siempre le voy a estar agradecida a Evita por salvar mi trabajo en la radio. Me habían llamado para una suplencia de un mes y medio en un radioteatro y el día que regresó la titular del papel fui a despedirme de ella, que era cabeza de compañía. Evita dijo: -Y usted ¿por que se va a ir? , no, usted se queda porque lo necesita, que Yankelevich le pague a las dos.
Bueno en realidad dijo: “¡Que se vaya al carajo!”. Que cosa pasado el tiempo y las circunstancias históricas una no puede hacer putear a los mitos. Evita no hablaba casi con nadie, entraba y salia corriendo de la radio. Pero cuando tuve que mudarme
y llevarme la línea de teléfono conmigo -toda una odisea para aquellos años- ella le pidió a su secretario que se encargara de todo.
Cuando se metió de lleno a hacer política un compañero me recomendó para hacer bulto -porque de política nunca entendí nada-, asi que me pagaron cincuenta pesos para ir a gritar "¡VIva Perón!". La verdad que para mi era como hacer un bolo, ni sabía donde me habían llevado, pero por los tipos con pistolas entendía que había riesgo. El tema es que al otro día fui a trabajar a Radio El Mundo y me recriminaron que una actriz como yo no podía hacer lo que estaba haciendo. Pese a que dije que necesitaba el dinero no les importó. Uno hasta llegó a decirme que si seguía haciendo campaña "a mi madre le iba a quedar un solo hijo".
Hablé con Eva y le expliqué lo que me había pasado y que estaba asustada pero que si bien me tenía que ir de su compáñia seguía en deuda con ella por darme trabajo y comprender mi situación. El día que Perón se presentó a las elecciones, lo arrinconé a mi hermano y le dije que como él sí podía votar lo hiciera por Perón porque yo tenía una deuda con su mujer. Bueno, la verdad que le dije "Votás por Perón o te rompo el alma". Y votó por Perón.
Creo que ella era una gran persona, y a pesar de que quiso hacer cosas por los artistas no la dejaron. No podían comprender que sin ser una primera figura, hubiese conquistado a Perón, un tipo tan importante. Para mi nunca se lo perdonaron. Ser la primera dama no estaba bien visto para alguien del ambiente. Encima actriz y no de primera categoría eso daba a las malas lenguas letra para que la criticaran a sus espaldas. La traición es algo que no se puede perdonar y a ella la traicionaron los mismos muertos de hambre que colocó en la radio. Tenía dos grandes ingredientes para que los enemigos acecharan: belleza y éxito. Nunca se tienen tantos enemigos como cuando a uno le va bien. También aparecen muchos amigos nuevos que no aportaban cuando estabas en las malas.
Cuando me faltó el trabajo, nadie me llamaba. Cuando tuve que vender las pocas cosas que teníamos nadie vino a ver que necesitábamos. Por eso ahora que en la vejez estamos mejor porque laburo, me compré un contestador. Encima me doy corte, porque si atiende uno directamente ya sos una rascada. Y de paso hablo con quien se me da la gana. Los otros dejan mensajes, pero como no los sé levantar, ¡que se vayan a cagar!....”

domingo, 25 de octubre de 2009

UNA SIMPLE COMPLEJIDAD -capítulo15-






La Láinez, no tenía muchos amigos dentro del ambiente artístico, siempre pensé que no le costaba relacionarse con la gente, pero que su dificultad residía en mantener esos afectos. Cada día aparecía alguien en su vida, pero también cada día desaparecía otro. Daba lo mismo que fuese el plomero, o el presidente; por algún motivo o por otro las relaciones no se prolongaban en el tiempo. Nuestra amistad duró mas de diez años, todo un logro, aunque con un distanciamiento en el medio. La última vez hablamos por teléfono, pero nunca más la llame. Un par de años después me avisó que había fallecido Hugo Storni y me preguntó si quería que nos viésemos, pero mi ascendente en mula me lo impidió. Creo que en algo nos parecimos, cuando un afecto se interrumpe no lo podemos retomar por mas que el motivo de la separación haya sido superado. En su caso preferí quedarme con el tiempo bueno compartido porque de habernos visto habría aflorado lo pendiente. Hace poco me entere que estaba en un geriátrico a cuatro cuadras de casa, fui pero no me dejaron verla, llame otras pero sin resultados. Nunca supe si no quería recibir visitas o eran cosas de las empleadas del lugar. No insistí.
Todavía conservo sus regalos, muy al estilo Láinez: un mantel de plástico reversible, algunas pelucas, una alcuza con alcohol de quemar para encender el horno, corbatas de los años sesenta. Su pasión era comprar cosas bastante kitsch y su favorito un velador dorado con pantanlla de opalina -imitación de uno antiguo-.
-Fijate nene, ahora paso y le toco la base.
-Si, si, se prendió.
-Fijate ahora paso y lo toco de nuevo.
-Aja, se apagó, ¿que tiene de raro?
-¡Que no tiene perilla! Si te gusta, te regalo uno.
-No gracias Nelly no me parece muy lindo.
-¿Te acordas que antes para los casorios la gente regalaba veladores?... ¡Al final los novios tenian como veinte veladores y en la noche de bodas lo que único que querían era estar a oscuras!
Sus idas y vueltas en ese pequeño departamento siempre eran motivo para prender y apagar el velador.Un dia me tenía tan cansado con la demostración que le aflojé la lamparita.
Por aquellos años me enseñó a interpretar y tirar las cartas con un mazo macheteado, pero jamás pude memorizar sus significados, aun hoy cuando lo hago para algún amigo o para mi mismo me guío por su letra pequeña escrita arriba de cada figura.
Le encantaba que hiciera de pitoniso y le anunciara el futuro especialmente si tenia una entrevista con algún productor en algún canal.
Fui, creo yo, un amigo oculto de esos que no se exponen, porque nunca me pidió que la acompañara a ninguna reunión que tuviese que ver con el espectáculo, esos lugares los ocupaban generalmente su vestuarista o alguna relación del ambiente. Tampoco me nombró en sus reportajes cuando le preguntaban por sus amigos, pero esto nunca me molesto, recién me di cuenta con los años como particularidad de su personalidad. Del mismo modo nunca nombró públicamente a Fito -su hermano- ,o sus medio hermanos Clara y David ni a su sobrinas Adriana y Mabel, la excepción fue Raquel, su mamá. Para el público era extravagante, disparatada y extrovertida. Yo creo que era insegura porque se escudaba en los personajes, necesitaba que le confirmen si había estado graciosa, tenia miedo de perder los trabajos por eso se tiraba a menos para no tapar al protagonista.
Siempre contaba los dichos de un capo-cómico, quien le había advertido de muy mal modo:"Mira Nelly, vos serás muy graciosa, pero acá la estrella soy yo".
Por ejemplo, si la invitaban a un programa de televisión donde había cómicos, se resistía por todos los medios, y tengo grabado uno de los almuerzos de Mirtha Legrand con las caras de disgusto que yo le conocía muy bien. Más de una vez me decía "Nene llama a este programa y decí que estoy enferma", sus faltazos incluso llegaron a privarla de subir a recibir su merecido segundo Martín Fierro. Yo le decía que no dijera tanto que estaba enferma, porque no la iban a llamar para trabajar, pero se reía y seguía excusándose.
Debo de reconocer que a veces su salud tambaleaba un poco: su operación de la vista fue muy delicada y la presión alta. Bueno, la presión era consecuencia de su glotonería porque se acordaba de ella después de bajarse media torta de pastelera con frutillas. El día que compraron el tensiómetro empezaron a practicar con mi brazo hasta que casi me lo hacen estallar.
Tampoco era de disimular, cuando lo veía al marido con mal semblante decía a boca de jarro: "Che, ¿no lo ves pálido a Hugo?" y al rato caía la ambulancia que llamaba con premura. Creo que se conocía a todas las emergencias, incluso había inscripto a la perra en el servicio de emergencias del Kennels, dato que aporté con sumo agrado sin saber de las idas y venidas que ocasionaría a los veterinarios; no creo que haya sido por ella, pero finalmente la empresa se fundió.

-fotos Almorzando con Mirtha Legrand, personaje La Josefa-

MIRA COMO CANTO -capítulo14-




-¿Vos estudiaste mucho para ser actriz?
-Estas loco, ¡no estudio ni la letra voy a estudiar en una academia! Yo soy de oficio, aprendí con el tiempo, acordate que no quería laburar y lo hice porque no había alternativa.
La única que vez que fui a lo de una profesora me mando Juan Carlos Thorry.
-¿Y estudiaste?
-No, que voy a estudiar, dije que fui.
-¿Y por que te mando Thorry?
-Ah, porque estábamos por estrenar una obra en el teatro Grand Splendid, que se llamaba "Petit café".
A mi me habían contratado pero figuraba entre el coro, bailábamos y cantábamos.
La verdad que me daba bronca, porque me habían puesto atrás de todo, apenas se me veía, y un día lo encare muy ofendida: "Dígame señor Thorry, ¿por que yo con mis condiciones estoy en el fondo de todo?"
-Ah, bueno, quiere ver por que - me dijo- a ver silencio todos, y usted póngase adelante. Maestro por favor música ! y usted baile
Entonces como el director me lo ordeno me puse a bailar y cuando terminé dijo:
-No, no no se vaya. A ver maestro música nuevamente, y usted cante.
También como el me había indicado me puse a cantar.
Cuando terminé estaban todos en silencio, Thorry se me acerco con las manos en jarra y me dijo muy suelto de cuerpo.”Ahora se da cuenta que esta atrás justamente POR SUS CONDICIONES"
Al día siguiente estaba con la profesora, una rusa blanca como la leche y brava como la peste.
Ella tocaba el piano y yo hacía las escalas pero como era vaga no quería seguir y ponía excusas.
-Maestra, ¡si me exijo tanto, tengo miedo de que se me rompa la garganta!
-Mira, cantando así, dudo de que se te rompa la garganta..¡es más fácil de que se te rompa el culo!.
Ese era su método, pedagogía pura, ah, y también me daba declamación.
-Mira, tú te paras en el medio del escenario como una reina y cuando dices el último parlamento, con los brazos ¡haz como si le tiraras mierda al público!
El día del estreno, el teatro se venia abajo de gente, y me acorde lo que la maestra me dijo, lo hice y fue una ovación. Entonces yo pensaba para mis adentros: "Si estos supieran como los estoy cagando, no aplaudirían tanto".

domingo, 18 de octubre de 2009

"MIS AMNESIAS...": el uruguayo de mi vida -capítulo13-




“…. Que cosa esto de cocinar, comer, lavar los platos, como me gustaría tener plata, pagarle a una muchacha y tirarme en el sofá a mirar como deja la casa reluciente. También si fuese rica, me internaría en un geriátrico para que me atiendan, no hacer nada de nada, claro que tendría que ir con la Lili y Hugo. Que buen compañero resultó, pobre. Pensar que lo traté como a un intruso, realmente el me ayudo de la tristeza que tenía cuando murió mami, bueno mas que tristeza directamente me quería morir, la vida había perdido todo sentido.
Lástima que ella no llego a conocerlo, salvo por las cartas que me mandaba a canal 13. La primera me dio un poco de miedo porque asegurar tanto que estaba enamorado de mi y que se iba a casar, pensé que se había escapado del hospicio. Osvaldito Pacheco, pobrecito, el me decía que le contestara que seguramente estaba enamorado y que ocho cuartos, mama que por entonces ya estaba mal decía lo mismo "escribile nena, total cuando mucho perdes una estampilla, pero fíjate a lo mejor es el hombre de tu vida y no quiero que te quedes sola cuando yo no esté".
La que mas esperaba la llegada de las cartas era mama, siempre digo que si hay algo en la vida que le debo son los momentos de felicidad que le dió en sus últimos tiempos.
Finalmente en una página le conté lo que había pasado, pero estaba tan triste que todo me daba lo mismo. Mis compañeros de "La Tuerca", se pusieron en complot, para que lo fuera a buscar a Bahía Blanca, donde vivía este tal Morales. La verdad que no yo no quería porque al fin y al cabo era un extraño, pero mi amigo vidente dijo que había escuchado la voz de mi madre pidiendo por él, que lo llevara a casa que no iba a pasar nada malo.
El día tan ansiado llegó, el tipo decidió sacar un pasaje por ferrocarril para venir a Buenos Aires y fuimos en patota a buscarlo a la estación de trenes. Mis amigos tenían todo preparado en casa, incluso champán helado que ni a él ni a mi nos gusta. Cuando llegamos, mi hermano desapareció como por un tubo y nunca lo aceptó. Tengo que reconocer que yo tampoco porque durante una año no le dirigí la palabra, para mi era como el portero del departamento: abría la puerta, cerraba la puerta.
Que cosa, pensar que cuando mama vivía, me decía" Nelly arreglate un poco, mira que en cualquier momento suena el timbre y es el uruguayo que viene a casarse con vos, ponete menos andrajosa". Yo le hacía caso y cada vez que tocaban el portero o el timbre tardaba en atender, revoleábamos los harapos, me ponía un vestido, me cambiaba la peluca, me embadurnaba con labial y todo para abrirle al sodero, al panadero, al electricista, porque el novio nunca apareció, hubo que mandarlo a buscar.
Nuestra relación cambió gracias a una nena de siete años que era muy especial, hablaba con los sifones como si fuesen sus amiguitos, a mi me daba tanta pena que la trataba como a una hija pese a que tenía mamá. Un día le conté que no sabía que hacer con éste hombre porque no sentía nada por el y ella me sugirió que lo trate como si fuese mi mamá.
A partir de ese momento de no darle ni cinco de calce, lo empecé a llamar cada diez minutos y me puse tan cargosa ¡que el tipo pensó que lo estaba vigilando!. Pese a que los consejos de la criatura no funcionaron me aferre a ella y durante muchos años fue la hija que me hubiese gustado tener.
Con el tiempo Hugo y yo pasamos de jugar al oficio mudo a charlar nuestras cosas, aunque fue siempre muy reservado. Después siento que logramos ser buenos compañeros y hasta cierto punto lo vi como a un niño al que había que cuidar. Será por esa cosa de la "idishe mame" que siempre tuve la necesidad de adoptar, claro que en mi caso siempre fueron adopciones sin papeles, como quien dice ilegales. Dios no me ha dado hijos pero he parido muchos afectos: la ventaja está en que no se gasta en pañales y la desventaja en que cada vez viene mas gasto de teléfono..."


(foto Naipes escritos por la Láinez, y que me regaló cuando me enseñaba a tirar las cartas)

domingo, 11 de octubre de 2009

EL CLUB DEL TRUEQUE -capítulo 12-




-Contame lo del tranvía.
-¿De que tranvía me hablas?
-De la anécdota de los autógrafos.
Ah, ésa es muy graciosa. Los domingos ganaba cuatro pesos con un personaje en una audición del mediodía.
Como no tenía mucha plata tomaba el tranvía por cinco centavos, y me bajaba una parada antes de puro orgullosa nomás.
Un día que viajaba sola, el mótorman que ya me tenía junada me dijo: "¿Va para radio El Mundo, señorita?". Si, le conteste. Entonces el tipo me hizo una guiñada cómplice y agregó:
-Ya que siempre es tan simpática, hoy hago una parada intermedia porque no viaja nadie, y la dejo en la misma puerta de Maipú 555.
-No, no, déle deje, me bajo donde siempre - protestaba yo-.
-Faltaba mas señorita, usted se baja donde corresponde.
Y no tuve más remedio que bajarme en la puerta de la radio con tan mala pata que estaba lleno de pibes. Y se me vinieron al humo en patota:
-A mi, a mi fírmeme a mi. No, no, a el no, a mi primero - estaban como locos-.
Imaginate, yo nunca firmaba autógrafos porque en ese entonces trabajar en la radio era bastante anónimo y solo unos cuantos salían en las fotos de las revistas. ¡Yo no salia nunca!. De repente tanta popularidad, no lo podía creer. Así que deje el papel de laburanta y me puse en estrella , que embromar:
-¡Bueno basta! ¡que es esto de andar empujando, caramba! vamos por orden, a ver vos primero.
Y el pibe me dio como diez papelitos para firmar.
-No, no, uno a cada uno que no tengo todo el día.
-Déle, doña, sea buena, fírmenos diez a cada uno.
-Bueno, esta bien -yo estaba chocha, -al final iba a gastar la lapicera en algo que no fuese sacar cuentas de la casa-.
-¿Y a nombre de quien tesoro?.
-¡No, a nombre de nadie!, porque dijo Roberto Escalada, que si le llevamos diez autógrafos de gente que no conoce nadie,el nos da uno.


(foto film EL BULIN -escena con Nathán Pinzón)

COMENZAR DICIENDO ADIOS -capítulo11-




-¡No, nene, ya lo conté como veinte veces eso!
-Si, pero me gusta escucharlo.
-Bueno lo mio empezó con una explosión, así como te digo.
Mi papá era polaco y había emigrado a los Estados Unidos donde se casó y tuvo dos hijos. Un día -no se sabe como- explotó el calentador y murió la esposa.
Al poco tiempo se vino a la Argentina y le fue muy bien, en una palabra se hizo rico. Mi madre veinte años menor que él, era profesora de piano y estaba enamorada de un socialista que pasaba siempre en tranvía.
La cuestión que mis abuelos insistieron en que Raquel se olvidara del amor platónico y se casara con el polaco Jacobo aunque no lo quisiera. Dicho fríamente le hicieron cambiar el platónico por la plata. Igual que su habilidad para hacer fortuna, mi papá tuvo la facilidad de perderla.
Cuando quedamos en la ruina, y pese a mis doce años, me ví en la obligación de traer unos pesos a casa. Fue en el año 1932 y yo venia estudiando piano, declamación y zapateo americano que se usaba en esa época. Papá tenía un comisario amigo que se llamaba Cortéz Conde y en radio Porteña representaban los casos policiales de la época, como un radioteatro.
Mamá habló con este señor y le insistió tanto que por compromiso nos hizo ir un día con mi hermana para una prueba.
Nosotras estábamos como agrandadas, imaginate ser artistas era la fantasía de los chicos. Entramos a la radio como si ya fuesemos unas estrellas y no saludamos a nadie, además le habíamos dicho a los vecinos que pusieran la radio porque "ibamos a protagonizar en la broadcasting". El director del programa estaba bastante fastidiada con nosotras porque encima que ibamos recomendadas nos creíamos ya las dueñas de la radio (bueno como todas las recomendadas). Entoces el tipo nos quería rajar lo mas pronto posible, nos dijo que cuando él nos hiciera una señal dijéramos en el micrófono las dos juntas: "Adiós, adiós, el barco se va".
La cuestión es que presentaron el capitulo,que iba en vivo y nosotras en vez de decirlo una sola vez, empezamos como locas a decir "adiós, adiós, adiós, adiós" porque por nada del mundo nos queríamos quedar sin letra. Finalmente cuando nos alejaron del micrófono a pellizcones limpios fuimos a hablar con el director con unos humos que para que te cuento:
-¿Señor, donde hay que firmar el contrato?
-¿Que contrato, nena?. Ustedes vinieron acomodadas y hoy tuvieron un bocadillo porque nos obligó el comisario. Esta es la historia de un naufragio, saludaron, el barco se fue, ustedes se hundieron con el barco y si te he visto no me acuerdo.
Para que te voy a contar que volvimos en un mar de lágrimas, éramos las únicas recomendadas que sacaban a patadas. Pero mama que era más que insistente, le rompió tanto la paciencia a Cortéz Conde, que me llamó para hacer una gallega, porque siempre las imité muy bien.
Lo mío fue una carrera muy larga, en la que nunca llego donde quiero porque cada día me corren el poste un poco mas lejos. Y ahí empezó todo, en Ronda Policial, se podría decir que a los empujones.
Después me fui a trabajar con Olga Casares Pearson y Angel Wlak. Decían que la Pearson eran la mejor llorona de la época, pero la considero una gran maestra. Lo mío es de oficio, no de Conservatorio y con ellos aprendí a ser dramática y a llorar.Lo que no sabía era reir, ni actuando ni en ningun lado.
Un día me tocó el papel de una loca asesina que se reía todo el tiempo, pero no me salía porque yo me rio para adentro. Hicieron de todo para tentarme pero no había caso, hasta me mandaron a ver películas cómicas . Al final no tuvieron mas remedio que llamar a otra actriz para que hiciera la risa: Cuando en el guión decía "se rie a carcajadas" levantaba el brazo y se reía la otra, se reía como loca y a mi no se me movía un pelo.
- Pero Nelly, vos sos de reirte.
- Ah, bueno eso es puro oficio. A veces me río de compromiso. Pero mirá lo que mas me causa gracia es la realidad, las cosas que le pasan a la gente. No me digas cuentos porque ahí fracasas.
- Entonces vos empezaste como dramática y seguiste como cómica.
- No te creas también hice de actríz erótica. Narciso Ibánez Menta tenía un programa donde recreaba películas, dirigido por don Armándo Diescépolo. Tenía que hacer una escena apasionada -estamos hablando de una época más pacata- entonces le mandé gemidos, jadeos, contorsiones, de todo. Salió el director y le pregunté "¿Estuve bien, don Armando?". "Bárbaro- me contestó- seguí así que vamos en cana y nos cierran la radio para toda la vida".

domingo, 4 de octubre de 2009

BUENOS DIAS SU SEÑORIA -capítulo 10-




Ellos no estaban casados a pesar de que convivían desde
hacía mas de veinte años. Un día que necesitaba hacer un trámite en el registro civil de la calle Uruguay, la acompañé como testigo.
Todos le habían dicho que eso demoraría varios meses.
Tal como era de esperar nos perdimos y una hora después de tomar ascensores y descensores llegamos al despacho de un juez. A los cinco minutos se armó tal alboroto que nadie permaneció en su escritorio, se arremolinaron para saludarla. Ella mientras tanto se la pasaba haciendo chistes para hacerlos reír. Ya se sabe que un cómico que no es gracioso en cualquier lado, es un caracúlico: la Láinez sabia donde ser graciosa y donde caracúlica.
Al lado había un petisito de traje que no paraba de reírse, Nelly lo había tomado como de punto, le apretaba los cachetes todo el tiempo, lo palmeaba en el hombro, y cada tanto le decía "sos chiquito pero simpático". Demás está aclarar que entraba en confianza enseguida porque era su forma y no por molestar a nadie.
Como a la hora, se puso seria y preguntó:
-Che, acá hay mucha jarana, pero quien me va a hacer estos papeles de mierda que me tengo que ir a cocinar.
-Usía, se los va a hacer - dijo un lungo-
-Muy bien ¿y dónde está el Usía ese?
-Su señoría está al lado suyo -replicó el alto, mientras que con la mano señalaba al petisito-.
-Ah, pero si con Usía ya andamos como chanchos, lindo apellido tenés Usía - mientras lo seguía palmeando- vení tesoro ¡poneme el gancho que me rajo!
Y a los cinco minutos nos fuimos con la firma y el teléfono del juez, por si necesitaba algo.


(foto film AMOR A PRIMERA VISTA - con Lolita Torres)


Publicación de "El Alma Que Canta"
-Gentileza de la página de facebook
dedicada a Meneca Norton -